Rampas de acceso

Rampas de acceso

¿Qué es una rampa de acceso?

Se trata de un elemento formado por un plano inclinado que tiene una pendiente respecto a la horizontal, e incluye los descansos para poder salvar los desniveles.

¿Qué tipos de rampas hay?

  • Rampa de acceso a garaje: pueden ser rampas curvas y rampas lineales
  • Rampa de acceso a local comercial: para permitir a las personas que accedan al local comercial sin barreras físicas
  • Rampa de acceso a viviendas: para permitir a los vecinos el acceso a los edificios
  • Rampa de acceso para minusválidos: permiten a los minusválidos acceder sin barreras arquitectónicas

¿Cuándo decimos que una rampa es accesible?

Para que cualquier elemento (y la rampa no es una excepción) sea considerado accesible debe poder ser utilizada de manera autónoma, cómoda y segura por cualquier persona, independientemente de sus capacidades y aptitudes.

Para cualquier persona a la hora de establecer un criterio para diseñar una rampa, lo mejor es centrarse en aquellos posibles usuarios que pueden presentar mayores dificultades en su desplazamiento.

Este es el motivo por el que se piensa siempre en personas que utilizan silla de ruedas, ya que si se satisfacen sus necesidades se cubrirán también las de otros usuarios con menores limitaciones como los que necesitan servirse de bastones y muletas para caminar o las personas que empujan maletas con ruedas, carros de la compra o portabebés.

Nótese que se habla de “cualquier persona”, no de determinados grupos o colectivos.

Nos está costando dejar atrás descripciones que ya se han quedado obsoletas como “rampas para minusválidos” o “rampas para discapacitados”.

Es muy habitual identificar accesibilidad y rampas: no hay accesibilidad sin rampa y si un espacio cuenta con una rampa, entonces es accesible.

Lástima que las cosas no sean siempre tan sencillas. Es cierto que las rampas son una herramienta fundamental a la hora de conseguir salvar pequeños desniveles evitando el uso de escalones, pero ni son la única solución posible ni cualquier rampa puede ser considerada accesible.

rampa ancha

Características de una rampa accesible

Existen una serie de condiciones (dimensiones, pendientes, materiales, señalización, etc.) perfectamente determinados y recogidos en la normativa para garantizan el uso autónomo, cómodo y seguro de una rampa, es decir, para que sea accesible.

Pavimentos

Aunque no se les preste demasiada atención, existen varios requisitos que deben cumplir:

  • Deben presentar una superficie continua, regular y que no se deforme.
  • Se evitará la existencia de juntas o resaltes superiores a 2,5 mm, así como huecos y aberturas por las que pudiese caber un bastón o una muleta.
  • También existen requisitos a cumplir para evitar el uso de suelos excesivamente resbaladizos.

Dimensiones

  • La anchura mínima de una rampa debe garantizar que pueda ser transitada por una silla de ruedas.
  • La normativa marca un mínimo de 1,20m para obra nueva, pero para edificios existentes se admite reducir esta medida en función del espacio disponible, tal y como se está realizando en numerosas Comunidades de Propietarios.
  • En todo caso nunca se debe bajar de los 80 cm.
  • La altura no debe ser nunca menor de 2,10 m.

Pendientes

  • La pendiente es la relación que existe entre la longitud de una rampa y la altura que consigue salvar.
  • La normativa establece una serie de valores máximos en función de su longitud horizontal.
  • Al igual que se comentó con las anchuras, existen tolerancias aplicables únicamente a edificios existentes en los que por sus condiciones constructivas o espaciales no es posible cumplir las pendientes máximas indicadas.
  • Cuando la altura a salvar es importante o su diseño requiere enlazar varios tramos de rampa, será necesario situar mesetas intermedias sin desnivel con una longitud mínima de 1,50m. en las que el usuario pueda realizar un pequeño descanso.
  • De igual manera se deberán prever espacios horizontales libres de obstáculos (y barrido de puertas) en el arranque y final de la rampa.

Pasamanos

Los pasamanos son elementos que, aunque puedan pasar desapercibidos, contribuyen de manera determinante a facilitar el uso autónomo y seguro de cualquier rampa.

Aunque por normativa solo son obligatorios cuando una rampa salva una altura mayor de 55cm, solemos recomendar su instalación en todos los casos en que se prevea su uso por personas usuarias de silla de ruedas. Además de facilitar su uso funcionan como barrera de seguridad evitan caídas y otros accidentes.

Se puede mejorar el tránsito por la rampa, especialmente para personas que utilizan bastones o muletas, instalando el pasamanos a ambos lados, a doble altura y realizando una ligera extensión de los mismos más allá del final de la rampa.

Así mismo se recomienda la colocación de un zócalo de por lo menos 10 cm de altura que facilite la percepción de los bordes de la rampa a personas invidentes y que impida caídas accidentales de carros o sillas de ruedas.

Señalización

Según el uso de edificio, sus condiciones de acceso y localización puede ser necesaria (y obligatoria) la colocación de señalización que facilite la ubicación y acceso a los elementos que facilitan el tránsito por el edificio, entre ellos las rampas.

Queremos estar cerca

Como puede verse, son muchos los detalles que pueden contribuir a que una “rampa para minusválidos” o “rampa para discapacitados” sea una rampa que facilite la vida a Todas las personas.

Gema Rodríguez Acebes
A tu lado
En 100x100 Accesible nos preocupamos por conjugar los aspectos técnicos, normativos, económicos y con los gustos y condicionantes personales de las personas implicadas

Tras evaluar las condiciones específicas de tu edificio, nuestro equipo formado por los expertos en accesibilidad, diseñarán y ejecutarán la rampa que permitirá que todas las personas puedan usarla con comodidad y seguridad, consiguiendo un edificio más accesible.